Spiruline Mega Antioxidante con Q10

Spirulina pura + Vitamina C + Vitamina E + Citroflavonoides + Coenzima Q10 + Ginkgo Biloba + Minerales

Este producto es una excepcional combinación de antioxidantes de efecto sinérgico recíproco, especialmente formulada para neutralizar los radicales libres responsables del envejecimiento celular.

Presentaciones disponibles

Presentación

Spiruline® Mega-Antioxidante x60: Cápsulas de gelatina dura de 300 mg. c/u. Envase conteniendo 60 cápsulas.
Spiruline® Mega-Antioxidante x100: Cápsulas de gelatina dura de 300 mg. c/u. Envase conteniendo 100 cápsulas.

Frasco de vidrio reciclable conteniendo cápsulas en una bolsita de polipropileno plateado biorientado estéril, con tapón de madera lustrada con laca sanitaria epóxida. Precinto de seguridad exterior biorientado cristal estéril. Cápsula de sílica-gel absorbente de humedad. Etiqueta con tintas y papel biodegradable.

R.N.P.A. N° 21-47806
R.N.E. N° 21-113486
C.G. N° 21-012-22
Director Técnico: Eric G. Strembel, Licenciado en Química

Suplemento dietario
Consulte a su médico antes de consumir el producto
Conservar en lugar fresco y seco
Duración 2 (dos) años

  • Producto 100% de origen natural
  • Contiene Spirulina 100% pura y de la más alta calidad conocida
  • Protege al cuerpo creando una “barrera natural” contra los agresores externos y controlando la acción de los radicales libres.
  • No contiene conservantes ni aditivos en su formulación
  • Ayuda a prevenir naturalmente las enfermedades
  • No es un medicamento
  • No provoca efectos colaterales
  • Puede ser consumido simultáneamente con cualquier otro producto y/o medicamento
  • Aporta gran cantidad de nutrientes como vitaminas, minerales, aminoácidos y ácidos omega esenciales para el organismo
  • Apto para el consumo de jóvenes, adultos y ancianos
  • El acompañante ideal para dietas y regímenes
  • Es complementario con cualquier otro producto de la línea Spiruline® potenciando su acción en conjunto

¿Por qué consumir antioxidantes?

Las formas de vida actuales, conducen en gran medida a que las defensas propias del organismo se vean totalmente desbordadas. Esta sobrexigencia continua del cuerpo sin una prevención adecuada, conlleva a que, tarde o temprano, comiencen a manifestarse enfermedades tales como la diabetes, hipertensión arterial, arteriosclerosis, e incluso cáncer.
Entre algunos factores que contribuyen a esta agresión continua al organismo ocasionando desórdenes en el mismo, podemos destacar mayormente:

  • El estrés
  • Los gases nocivos del tabaco
  • Las formas de contaminación ambientales y acústicas
  • Los agregados químicos de los alimentos (edulcorantes, conservantes, saborizantes, estabilizantes, turbidizantes, aromatizantes, etc.)
  • Los agentes químicos utilizados en el cultivo de vegetales (fertilizantes, plaguicidas, etc.)
  • Las radiaciones nocivas

¿Qué son los antioxidantes?

Un antioxidante es una molécula capaz de retardar o prevenir la oxidación de otras moléculas. En otras palabras, es una sustancia que en el caso del organismo actúa protegiéndolo, ya que detiene gran parte de los procesos de oxidación que dañan a las células.
Existen distintos tipos de antioxidantes que tiene por objetivo inhibir a diferentes formas de radicales libres. Estos últimos son sustancias extremadamente reactivas que cumplen la función de mantener el sistema inmunológico activo. No obstante, si su concentración es muy elevada, debido a la sobrexigencia del cuerpo en el control, atacan a los tejidos y compuestos celulares, ocasionando daños que terminan manifestándose en enfermedades.

Una suplementación balanceada de antioxidantes puede prevenir el 90% de las enfermedades

Gran parte de los estudios científicos modernos, concuerdan en la estrecha relación entre los fenómenos de oxidación celular producida por los radicales libres, y la mayoría de las enfermedades que atacan al ser humano. Algunos autores afirman que más del 90% de las enfermedades que puede padecer el organismo son atribuidas a estos peligrosos compuestos activos. De esta manera, la ingesta balanceada de antioxidantes que logren neutralizar una elevada cantidad de radicales libres, puede prevenir en gran medida la aparición de enfermedades.

Acción de cada uno de los componentes antioxidantes

Cada componente de la exclusiva formulación del producto cumple individualmente la función antioxidante. Sin embargo, la presencia simultanea de algunos componentes específicos, posibilita una mejor acción en conjunto.

  • Vitamina C: Agente antioxidante.
  • Vitamina E: Agente antioxidante. Además colabora en regenerar a la Vitamina C, para que continúe su función antioxidante.
  • Citroflavonoides: Agentes antioxidantes. Además potencian la acción de la Vitamina C, aumentando su absorción y disponibilidad en el cuerpo, permitiendo una mayor prolongación de la capacidad de neutralizar los radicales libres específicos.
  • Coenzima Q10: Es uno de los más poderosos agentes antioxidantes conocidos, que además actúa formando parte de las complejas reacciones que producen energía en todas las células vivas que respiran oxígeno. Sin Coenzima Q10 toda la multitud de reacciones bioquímicas del organismo no podría realizarse, ya que ella desempeña un rol único e insustituible.
  • Ginkgo Biloba: Sus componentes naturales específicos, también algunos de los más efectivos y poderosos que se conocen, actúan como antioxidantes universales, dado que destruyen aproximadamente de 10 a 12 sustancias sumamente reactivas, sobre un total de algo más de dos decenas de radicales libres que afectan al ser humano. También potencian la acción de la Vitamina C.
  • Magnesio: Es un mineral esencial para la formación de más de 300 enzimas vitales, participando también en la estructura del sistema óseo. Cumple, además, una función importante en la activación de las reservas energéticas celulares, en la contracción de los músculos, y en la transmisión del código genético para la formación de nuevas proteínas. Al ser partícipe en la formación de gran cantidad de enzimas antioxidantes a nivel del organismo, cumple una función indirecta como antioxidante.
  • Zinc: Es un mineral esencial partícipe en la formación de más de 200 enzimas que comandan miles de funciones diferentes, desde la división y el crecimiento celular, el mantenimiento del sistema inmunitario, la producción de testosterona, la síntesis de enzimas pancreáticas, la regulación de la actividad de la vitamina A, el crecimiento, el metabolismo de los carbohidratos, proteínas y grasas, la función cerebral y la sexualidad en general. Al también ser partícipe en la formación de gran cantidad de enzimas antioxidantes a nivel del organismo (entra las que se destaca la S.O.D – superóxido dismutasa), cumple una función indirecta como antioxidante.

La mejor base para la acción de los antioxidantes naturales: Microalgas Spirulina

La base de este nutracéutico son las microalgas Spirulina, las cuales constituyen un medio excepcional que aportan todos los aminoácidos esenciales y no esenciales, vitaminas del grupo B (B1, B2, B3, B6 y B12), así como también vitaminas C y E, y especialmente Betacaroteno (con dosajes que son de 30 a 50 veces mayores a la zanahoria). También aportan un conjunto de minerales altamente relevante (Calcio, Magnesio, Fósforo, Azufre, Boro, Hierro, Zinc, Cromo, Cobre, Selenio, Germanio y Vanadio, entre otros).

La acción de la Spirulina se encamina a regular y estabilizar los mecanismos involucrados en el mantenimiento de los equilibrios orgánicos, condición necesaria para que la acción de los componentes del nutracéutico opere con eficacia. En sentido paralelo, el Betacaroteno, como también sus minerales Selenio, Vanadio y Germanio son potentes antioxidantes, como así también las vitaminas C y E que dichas algas contienen.

Si bien existen muchas sustancias que individualmente tienen propiedades antioxidantes con diferente grado de acción preventiva, en muy escasos complementos dietarios se puede encontrar una formulación que agrupe a compuestos naturales –no sintéticos- con capacidad para neutralizar la mayor parte de los radicales libres que afectan al hombre de hoy, y cuyo efecto pueda trascender su acción específica individual para obrar sinérgicamente entre sí y potenciarse y regenerarse recíprocamente.

Ello es conducente a la tarea de prevención de las insidiosas manifestaciones de la oxidación celular, las cuales son responsables de multitud de patologías. Hoy se cree que los fenómenos de oxidación celular por los radicales libres son responsables de más del 90% de las enfermedades que atacan al ser humano. Esta oxidación, entre otras acciones, altera los códigos genéticos de las células, hecho que desencadena la aparición de nuevas estirpes, cuya transmisión de códigos alterados a través de la división celular es factor desencadenante del cáncer y otras enfermedades degenerativas. También los radicales libres destruyen algunas células y tejidos facultativos encargados de producir enzimas y hormonas en ciertos órganos, generando muchas enfermedades específicas, como por ejemplo la diabetes cuando se afecta las células pancreáticas. Son responsables también de la peroxidación de las grasas, formando depósitos pegajosos sobre las arterias, precursores de la arterioesclerosis, de los accidentes cardiovasculares y otras patologías derivadas. En idéntico sentido, los procesos de oxidación celular aceleran el proceso de envejecimiento, reducen notoriamente la prestación del sistema inmunológico y provocan una caída irreversible de los mecanismos de la memoria y cerebración.

ACCIÓN DE LOS COMPONENTES DEL PRODUCTO

La base de este nutracéutico son las microalgas Spirulina, las cuales constituyen un medio excepcional que aportan todos los aminoácidos esenciales y no esenciales, vitaminas del grupo B (B1, B2, B3, B6 y B12), así como también vitaminas C y E, y especialmente Betacaroteno (con dosajes que son de 30 a 50 veces mayores a la zanahoria). También aportan un conjunto de minerales altamente relevante (Calcio, Magnesio, Fósforo, Azufre, Boro, Hierro, Zinc, Cromo, Cobre, Selenio, Germanio y Vanadio, entre otros). Es decir, las microalgas se comportan como un alimento concentrado natural, el cual, al estar en la base casi absoluta de casi todas las cadenas alimentarias, se corresponde estrechamente a las necesidades de la nutrición humana. Ello señala que la acción de la Spirulina se encamina a regular y estabilizar los mecanismos involucrados en el mantenimiento de los equilibrios orgánicos, condición necesaria para que la acción de los componentes del nutracéutico opere con eficacia. En sentido paralelo, el Betacaroteno, como también sus minerales Selenio, Vanadio y Germanio son potentes antioxidantes, como así también las vitaminas C y E que dichas algas contienen.

El agregado específico de estas últimas vitaminas al producto, independientemente que constituyen un par antioxidante altamente eficaz, es para llevar su concentración a niveles compatibles con la necesidad de enfatizar la función preventiva, especialmente porque las formas de vida actuales, mayormente de los seres urbanos expuestos al estrés, a los gases nocivos del tabaco, a todas las formas de contaminación sonoras y ambientales, a los agregados químicos de los alimentos (edulcorantes, conservantes, saborizantes, estabilizantes, turbidizantes, odorizantes, etc.), requieren una protección mayor porque las defensas propias del organismo se ven absolutamente desbordadas.

La presencia de Citroflavonoides en la composición, además de su capacidad antioxidante, es coadyuvar en potenciar la acción de la vitamina C, aumentando su absorción y biodisponibilidad, permitiendo una mayor prolongación de la capacidad de neutralizar los radicales libres específicos, a lo que colabora la vitamina E por su propiedad de regenerar dicha vitamina.

La Coenzima Q10, llamada también ubiquinona, es una sustancia que nuestro organismo segrega naturalmente y que sintetiza a partir de los aminoácidos Tirosina y Fenilalanina. Ella forma parte de las complejas reacciones que producen energía en todas las células vivas que respiran oxígeno. Estas reacciones se producen en las mitocondrias celulares, dentro de las cuales se realiza la combustión del oxígeno transportado por la sangre y los alimentos sin procesar. Este proceso genera, como resultado, la producción de adenosin trifosfato, el cual constituye la reserva energética que las células emplean para llevar a cabo las múltiples reacciones químicas vitales para el sostenimiento de la vida. Sin Coenzima Q10 toda la multitud de reacciones bioquímicas no podría realizarse, porque ella desempeña un rol único e insustituible en el transporte de protones y electrones propio de las reacciones de oxidación-reducción que se verifican en las células. Actúa, además, como mensajera entre varias enzimas catalizadoras de esas reacciones redox, operando como un natural regulador y equilibrador de la acción y niveles de dichos compuestos.

En función del rol fundamental que cumple esta sustancia en la producción de energía a nivel celular, cualquier deficiencia de CoQ10 afectará la capacidad del organismo para funcionar normalmente, alterando todos los procesos vitales dependientes de la energía, especialmente los tejidos y órganos vinculados a la capacidad motriz, los intercambios eléctricos y las reacciones de biosíntesis. Estas alteraciones en la concentración de CoQ10 se traducen en muchas patologías, dependiendo de la ubicación y el grado de deficiencia. En numerosos estudios, se ha encontrado una marcada correlación entre dicho déficit con enfermedades tan diversas como: el infarto al miocardio, la angina de pecho, la hipertensión arterial, la distrofia muscular, el cáncer, la obesidad, ciertas patologías bucales, la caída del sistema inmunológico, la defección de las barreras antioxidantes, la malfunción cerebral y la declinación del rendimiento deportivo.

La CoQ10 es una de las sustancias orgánicas con mayores propiedades antioxidantes conocidas.

El contenido de flavonoide glicoside del Ginkgo Biloba (Ginkgo biloba L.) es también uno de los más eficaces y poderosos antioxidantes que se conocen, y es tal vez la clave de su capacidad en neutralizar una gran variedad de radicales libres, que lo constituyen, junto a la CoQ10, casi como un antioxidante universal, dado que actúa destruyendo aproximadamente de 10 a 12 sustancias sumamente reactivas, sobre un total de algo más de dos decenas de radicales libres que afectan al ser humano. Es especialmente activo ante radicales tan peligrosos como el hidroxil y el adriamicil, siendo una de las muy escasas sustancias con esa capacidad. Coincidentemente, investigaciones realizadas en Francia y Alemania reportan las notables propiedades del Ginkgo Biloba como antídoto de gran número de toxinas.

El contenido de otros compuestos orgánicos flavonoides del Ginkgo como: la quercetina, quemferol y rutina, contribuyen, además, a potenciar la acción antioxidante de la vitamina C.

Los minerales Zinc y Magnesio, que acompañan esta formulación, tienen efecto convergente con el resto de los componentes, teniendo por sí mismos también acción antioxidante, aunque de manera indirecta, dado que participan de las reacciones bioquímicas que propician la destrucción de las moléculas extremadamente reactivas de los radicales libres. Por otra parte, el Zinc es partícipe en la formación de más de 200 enzimas, estructuras proteínicas catalizadoras de las reacciones orgánicas que comandan miles de funciones diferentes, desde la división y el crecimiento celular, el mantenimiento del sistema inmunitario, la producción de testosterona, la síntesis de enzimas pancreáticas, la regulación de la actividad de la vitamina A, el crecimiento, el metabolismo de los carbohidratos, proteínas y grasas, la función cerebral y la sexualidad en general.

Sin embargo, la reserva corporal de Zinc es muy pequeña y está constantemente comprometida por deficiencias específicas de la ingesta, debiendo ser administrada en forma de suplemento dietario. Según estudios realizados en EE.UU., la ingesta media de Zinc es tan solo 8,6 mg/día, siendo la dosis mínima recomendada de unos 30 mg/día.

El Magnesio es un mineral esencial para la formación de más de 300 enzimas vitales, participando también en la estructura del sistema óseo. Cumple, además, una función importante en la combustión del glicógeno (reserva energética celular), en la contracción de los músculos, y en la transmisión del código genético para la formación de nuevas proteínas. Al igual que el Zinc, su ingesta es ampliamente deficitaria, debiendo ser agregado en forma de complemento dietario.

Todos los procesos de destrucción o inactivación de los radicales libres requieren un óptimo funcionamiento del sistema inmunológico y de un correcto proceso de división celular, a los fines de disminuir la vulnerabilidad que presenta el organismo ante la agresión de dichos radicales. La incorporación del Zinc y del Magnesio a este nutracéutico propicia la optimización de las bases bioquímicas para que los restantes componentes actúen con mayor eficacia.

Por su composición y carencia absoluta de contraindicaciones, este producto es altamente aconsejable para la prevención de muchas de las patologías que impactan sobre el hombre de hoy, derivadas, en su mayor parte, de las formas actuales de vida, incluida su alimentación. Es especialmente indicado para situaciones de estrés, obesidad, diabetes, sobrexigencias laborales o de estudio, para deportistas que practican deportes de alto rendimiento, personas que deben convivir con gases derivados de la vida urbana o de ámbitos laborales inadecuados o simplemente vinculados al tránsito vehicular, personas que realizan tareas que demanden esfuerzos físicos prolongados, para fumadores activos o pasivos, etc.  Lo mismo es válido para aquellos individuos que realicen tareas rurales en contacto con sustancias químicas y/o biocidas que utilizan habitualmente como parte de su labor.

El nutracéutico no presenta toxicidades a todo espectro de edad. Sus componentes naturales tienen una biodisponibilidad extremadamente alta, de modo que no produce acumulaciones ni efectos secundarios a las dosis recomendadas. Su limitación, como es obvio, está circunscripta a la intolerancia reconocida hacia alguno de sus componentes. El producto tiene un margen de consumo que abarca desde la juventud hasta la ancianidad.

Dósis recomendadas

(Sujetas a las indicaciones de su médico habitual)

Ingesta de 4 a 6 cápsulas diarias distribuidas durante el día.

  • 1 ó 2 cápsulas durante el desayuno.
  • 2 cápsulas durante el almuerzo.
  • 1 ó 2 cápsulas durante la cena.

Limitaciones

El producto, a las dosis sugeridas, no tiene toxicidades conocidas. Sus componentes de origen natural tienen una biodisponibilidad extremadamente alta, de modo que no produce acumulaciones peligrosas. Su limitación está solamente circunscripta a la intolerancia o alergia reconocida a alguno de sus componentes. Por su contenido de Ginkgo Biloba, pueden verificarse reacciones alérgicas por la presencia del ácido ginkgólico y la bilobina, que tienen estructura alergénica

Apto para el consumo en jóvenes, adultos y ancianos.

Fenilcetonúricos: contiene Fenilalanina proveniente de la base nutriente Spirulina.

Celíacos: Producto orgánico libre de gluten. Sin T.A.C.C.